Líneas Hartmann
AGUAS SUBTERRANÉAS | LINEAS HARTMANN | LÍNEAS CURRY | FALLAS TECTÓNICAS | LINEAS LEY | CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA
Las hoy denominadas líneas Hartmann, fueron las primeras líneas energéticas con características electromagnéticas que se descubrieron en la tierra, las mismas tienen unas características que influyen en el comportamiento y la salud de las personas, animales y plantas.
En el año 1937 el radiestesista Dr. Peyré (Francia) anuncio la existencia de una red electromagnética, pero su descubrimiento se le atribuye al Dr. Ernest Hartmann(Alemania), que en el año 1951 investigo y midió por primera vez la resistencia eléctrica de diversas personas en diversos lugares. Sus investigaciones le llevaron a descubrir una red que creaba una radiación que se extendía sobre toda la tierra, que denominó Red Global de Radiación. Hoy en día, es lo que llamamos Líneas Hartmann o Líneas H.
Se trata básicamente de una red constituida por bandas de unos 21 cms. de ancho y separadas por 2,50 m. en sentido N-S (polaridad negativa “–“) y de 2 m. en sentido E-O (polaridad positiva “+”).
Estas líneas de Hartmann de diferentes niveles geopáticos, se pueden localizar usando el Biómetro Bovis, una herramienta muy útil que con su escala nos devela este misterio con un poco de esfuerzo y dedicación. Entre 3,000 y 6,300 UB (Unidad de Bovis)
En investigaciones más recientes se ha observado que su intensidad y densidad son variables, dependiendo de innumerables factores como son la hora del día y los cambios atmosféricos. También reciben el nombre de Constantes Vitales Terrestres, pues su armonía o distorsiones nos muestran el grado de equilibrio o de desequilibrio de un lugar o sus alteraciones en un determinado momento, por ejemplo, el espesor de las líneas puede ir de 21 a 80 cm durante un eclipse solar o hasta 120 cm durante un movimiento sísmico.
También se ha observado que su polaridad eléctrica puede tener variaciones según sea el “flujo” o dirección de las mismas (Norte-Sur / Este-Oeste).
Estas radiaciones son en su gran mayoría rectilíneas, no afectándoles la presencia en el subsuelo de fallas tectónicas o corrientes de agua subterránea, que son siempre sinuosas y surcan la corteza terrestre siguiendo un recorrido variable, en función de los accidentes del suelo.
Pero en algunos lugares, motivado por la composición y evolución del suelo y su entorno, pierden esta tendencia rectilínea y crean nudos.
La red y los nudos pueden ser detectados mediante equipos electrónicos de medición magnética, son detectadas en todas partes, (tal como lo efectuó el Ministerio de Fomento de España) durante los años 2000 – 2005, en terreno llano o en la montaña, en el agua, en el exterior y en el interior de las viviendas aun que éstas sean de varias plantas, está verticalmente presente en los mismos lugares de cada nivel superando fácilmente los 2.000 metros de altitud en cualquier parte de la tierra.
De los diferentes estudios efectuados por la NASA y otros investigadores, se desprende que esta red o malla potencia mediante una muy alta frecuencia una vibración protectora de la tierra y el éter de su entorno.
La geobiología califica los cruces de las líneas Hartmann como puntos geopatógenos. Se considera que cuando influyen prolongadamente sobre un organismo, ya sea vegetal, animal o humano, pueden favorecer la aparición o evolución de enfermedades.
Eso se produce principalmente cuando el punto corresponde al emplazamiento de una cama o de un puesto fijo en un lugar de trabajo.
En un cruce de líneas Hartmann, sobre una zona geopatógena debida, por ejemplo, al paso de corrientes de agua subterránea o alguna falla tectónica que se cruzan, se observan alteraciones en la emisión de radiación gamma e infrarroja.
Estos lugares pueden ser captados por sistemas electrónicos empleados en laboratorios para su detección, como los georitmogramas, medición de radiación, receptores de onda corta adaptados, etc., no son de fácil aplicación y su uso, aparte de su complejidad, requiere muchas horas de trabajo. Con el empleo adecuado de la radiestesia o tele-radiestesia, mediante el uso de unas varillas o péndulo, permite una detección clara y precisa de la red en pocos minutos.
Su efecto sobre la salud, no es determinante por si mismas, pero pueden causar trastornos graves, al afectar a un órgano ya debilitado, al combinarse su efecto con el de otros factores patógenos (corrientes de agua subterránea, etc) o en los cruces, dependiendo también del tiempo de exposición.
En general, se aconseja evitar los cruces (también llamados nudos) de líneas Hartmann en los lugares en los que se pasa mucho tiempo, como la cama o la mesa de trabajo. Como hemos mencionado anteriormente, la importancia de colocar la cama en un lugar neutro (sin geopatías) es esencial, puesto que perdemos alrededor de dos tercios de nuestra capacidad de defensa mientras dormimos, lo que corresponde a un tercio de nuestra vida a razón de 8 horas diarias.
Por otro lado, durante la noche la Tierra descarga las radiaciones solares y cósmicas que ha absorbido durante el día. Entre las 2 y las 4 de la mañana se constata un fuerte incremento en la intensidad de las líneas Hartman, razón por la cual hay gente que suele despertarse a esas horas.
En numerosas ocasiones se encuentran a gran proximidad un cruce de líneas Hartmann con un cruce de líneas Curry, lo que no deja de surtir efectos devastadores en la salud de las personas que permanecen largos periodos en dichas zonas. Es lo que se conoce como nudos estrella. Los síntomas tardarán en aparecer más o menos tiempo según el estado de salud de cada persona, muchas veces cuando ya es demasiado tarde para recuperar la salud.

El origen de la red Hartman se atribuye al campo magnético y eléctrico terrestre, por lo que muchas la consideran como el sistema nervioso de la tierra. Hoy en día resulta más nociva que antaño porque la tierra la utiliza también para canalizar el excedente de campos electromagnéticos artificiales creadas por el hombre (conocido como electro-smog). El doctor Hartmann utilizó en sus experimentos en la universidad de Heidelberg aparatos de gran precisión en la detección de las líneas H. como el geomagnetómetro.
Según el doctor Hartman la exposición a una zona geopatógena o alteración telúrica es responsable del 60% de las enfermedades y del 80% de los casos de cáncer. Gracias a la red Hartmann es posible predecir terremotos con 12 horas de antelación. Antes de un terremoto las líneas Hartmann aumentan su grosor, pudiendo llegar a pasar de los 21 cm que suelen tener como media a 80 cm.
Algunas personas clarividentes pueden ver las líneas Hartman, que describen como paredes de energía que surgen de la tierra, elevándose hasta donde alcanza la vista.
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